Preguntas frecuentes
¿El ultrasonidos esteriliza de verdad las herramientas?
No, y conviene saberlo antes de comprarlo. Un ultrasonidos limpia y desinfecta a fondo: la cavitación arranca los restos orgánicos de las zonas donde el cepillo no llega. Pero esterilizar (eliminar el 100 % de los microorganismos y sus esporas) requiere calor seco o autoclave. El protocolo correcto es ultrasonidos primero, esterilizador después: sin la limpieza previa, la esterilización no es eficaz porque los restos protegen a los microorganismos.
¿Qué líquido hay que poner en la cubeta?
Agua tibia más un desinfectante de instrumental diluido, normalmente al 0,5 % (unos 10 ml de Biodes-K Forte Eco por cada 2 litros de agua). Nunca alcohol puro, acetona ni lejía: el alcohol es inflamable y se evapora con el calor del aparato, y la lejía pica el acero de la cubeta y del instrumental.
¿Cuánto tiempo tengo que dejar las herramientas dentro?
Depende de la suciedad. El programa de 90 segundos vale para un repaso rápido entre clientas; 180 a 280 segundos es lo habitual para el instrumental de una jornada normal; y 380 o 480 segundos para fresas y alicates con producto muy incrustado. Puedes encadenar dos ciclos si hace falta.
¿Puedo meter las fresas de diamante y de tungsteno?
Sí, y es justo donde más se nota. El estriado de una fresa de diamante y las hélices de una de tungsteno retienen polvo de limado y restos de gel que el cepillado manual no saca. Colócalas en la cesta, separadas entre sí, y sécalas muy bien al terminar para que no se oxide el vástago.
¿Para qué sirve el calentador? ¿Merece la pena pagarlo?
El calentador cerámico de 100 W lleva el baño hasta 65 °C. El calor disuelve la grasa y los restos de producto y hace que el desinfectante rinda más, así que con la misma cantidad de tiempo el resultado es mejor. Si desinfectas todos los días, sí lo merece; si haces una o dos tandas a la semana, un modelo sin calentador como el CD-4800 te puede bastar.
¿Qué capacidad elijo: 1,4 L, 2 L, 2,5 L o 3 L?
Piensa en cuánto instrumental lavas de una vez, no en el tamaño del salón. El CD-4800 (1,4 L, sin calentador) es para trabajo en casa y lotes pequeños. El CD-4810 (2 L) para salón con volumen medio. El CD-4820 (2,5 L) cuando quieres meter el instrumental de la jornada entera en una sola tanda y necesitas hueco para piezas de hasta 260 mm. El CD-4831 (3 L) para salones con varias profesionales trabajando a la vez.
¿Puedo meter herramientas con mango de plástico o de silicona?
Con cuidado. El acero, el titanio y las fresas no tienen problema. Los mangos de silicona tipo Gummy aguantan ciclos cortos, pero el ultrasonido y el calor pueden despegar piezas encoladas o deteriorar plásticos blandos con el tiempo. Si una herramienta lleva partes pegadas, mejor límpiala a mano.
¿Cada cuánto hay que cambiar el líquido?
Cada 8 o 10 usos, y siempre antes si el agua se ve turbia o con restos en suspensión. Un líquido saturado deja de limpiar y empieza a redepositar suciedad sobre el instrumental. Vacía y seca la cubeta al terminar la jornada.
¿Es obligatorio tener ultrasonidos en un salón de uñas en España?
La normativa de higiene autonómica exige que el material que entra en contacto con la clienta esté limpio y desinfectado, y que el material que puede provocar sangrado esté esterilizado. No obliga a un aparato concreto, pero el ultrasonidos es la forma práctica de garantizar la limpieza previa que cualquier inspección va a esperar. Consulta siempre la normativa de tu comunidad autónoma.
¿Es el mismo aparato que el AB-4821?
Sí. ABshot, el distribuidor de Codyson en España, referencia este mismo modelo de 2,5 litros como AB-4821. Verás también escrito Codyson CD 4820 sin guion, o Codison por error. Es el mismo equipo.