Los esmaltes semipermanentes reflectivos llevan partícula magnética repartida por todo el esmalte y devuelven la luz cuando les da un foco directo o el flash de la cámara. En la uña se ven como un color con profundidad, y en las fotos se encienden. Son el acabado que más se pide para eventos, bodas y contenido de redes.
Reflectivo y ojo de gato no son lo mismo
Los dos llevan partícula magnética, pero el resultado es distinto y conviene tenerlo claro antes de elegir. En el ojo de gato el imán concentra la partícula en una línea de luz que se mueve dentro de la uña. En los reflectivos no se busca esa línea: la partícula está repartida y lo que hace es reflejar la luz, con ese destello que aparece al hacer la foto con flash. Si lo que buscas es la línea magnética, la tienes en la colección de esmaltes semipermanentes ojo de gato.
Uso profesional con lámpara LED o UV
Se trabajan como cualquier esmalte semipermanente: preparación de la uña, base, capas finas de color y curado en lámpara LED o UV. El resultado final depende del número de capas, del tono elegido y del top coat con el que selles.
Cuándo elegir un esmalte reflectivo
Tiene sentido cuando la clienta quiere un color que en el día a día se vea elegante y discreto, pero que se transforme en cuanto haya luz directa o una foto de por medio. Es el acabado de las manicuras que "salen bien en las fotos", sin necesidad de purpurina, encapsulados ni nail art añadido.